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La Nación y el Mundo

Los dilatados disturbios en Portland y el centro de una nueva polémica en los Estados Unidos

Héctor Hernández Pardo

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La población rechaza el envió de tropas federales ordenado por el Presidente Trump. Las protestas contra la violencia racial ahora también son contra la militarización federal y la represión desatada. En entredicho la autoridad del gobierno para intervenir militarmente en los diferentes estados, sin previo consentimiento. Analistas consideran que la decisión gubernamental responde a una estrategia política ante la cercanía de las elecciones presidenciales. Cruda denuncia del alcalde de la ciudad Ted Wheeler, quien sufrió en carne propia la represión.

Por cerca de dos meses en la ciudad Pórtland, Oregón, continúan las protestas contra la violencia racial en Estados Unidos, pese a que de hecho ha sido militarizada con el envío de tropas federales por indicación del Presidente Donald Trump. Esa decisión ha añadido un nuevo ingrediente al contenido de las manifestaciones, pues ha sido considerada por muchos como algo contraproducente y que rechaza la mayoría de sus residentes, al tiempo que ha desatado otra agria polémica sobre el derecho o no de intervención en los estados, sin previo consentimiento.

Tropas federales se presentaron en Pórtland hace varias semanas, con equipo militar completo, sin identificación visible y viajando en camionetas sin marcar. Los agentes comenzaron a arrestar a los manifestantes en las calles sin ninguna explicación de por qué lo estaban haciendo, lo que muchos, incluido el analista legal del Canal Fox News, Andrew Napolitano, dicen que es inconstitucional.

En respuesta, las manifestaciones en Portland sólo han crecido. De acuerdo con los hechos, desde que llegaron las fuerzas federales a Pórtland lejos de disminuir, las manifestaciones aumentaron y se tornaron aún más violentas. Hace apenas unas horas agentes del servicio federal volvieron a emplear gases lacrimógenos para tratar de dispensar a una multitud que protestaba frente a un edificio del Tribunal de la ciudad

En esta ocasión la gente se manifestaba contra la decisión de una corte de Estados Unidos que negó la petición de Oregón para restringir las acciones de agentes federales cuando detienen a ciudadanos durante las caóticas manifestaciones que vienen sacudiendo la ciudad por cerca de 60 días, y que enfrentaron a la población de Pórtland y a las autoridades locales con el Gobierno de Trump.

Según la prensa local, cientos de personas, la mayoría con mascarilla y muchos de ellos también con casco, se reunieron cerca de una fuente, uno de los lugares donde se dan cita los grupos para iniciar sus marchas, y avanzaron hacia el Palacio de Justicia, donde hay agentes federales desplegados. Corearon lemas  al son atronador de los tambores, parando para escuchar a los oradores. Entre los grupos organizados presentes, estaba la comisionada de Pórtland, Jo Ann Hardesty, quien se dirigió a la multitud y rechazó las acciones racistas y la presencia federal.

Un reportero de la CNN narró que una masa de gente apiñada llenó la zona y calles aledañas, mientras coreaban “Black Lives Matter”  y gritaban “Federales iros a casa“. Los inconformes sacudieron las cercas que rodeaban al edificio del edificio del Palacio y lanzaron fuegos artificiales; entonces las fuerzas federales lanzaron contra la multitud gases lacrimógenos y detuvieron a varios de los participantes.

Recientemente hasta el alcalde de la ciudad, Ted Wheeler, se vio envuelto en sucesos de violencia  generados por las tropas federales. Él participaba en una manifestación pacífica, cuando la misma fue reprimida con gases lacrimógenos y sufrió severos daños por asfixia.  Luego declaró: “Vi de primera mano el uso indiscriminado de gas lacrimógeno y otras municiones, y no tuvo ningún efecto, excepto realmente enojar a las personas y frustrar a las personas, y ahora están indignados”. Después de eso, la Casa Blanca anunció que el presidente llamó por teléfono a Wheeler. Trump lo confirmó y expresó que el alcalde de Pórtland “Se hizo el tonto. Él quería estar entre la gente, por lo que se metió entre la multitud y lo dejaron sin aliento. Ese fue el final de él. Fue muy, muy patético.”

El alcalde Wheeler ha dicho a la prensa que la ciudad de Pórtland “está bajo asedio y que Trump envió agentes con el único propósito de provocar el caos con toda intención para presentarse con el salvador que lo puede detener. Antes de que llegaran los federales, la situación estaba contenida. El presidente está utilizando estas fuerzas como su propia milicia personal. Creo que es aborrecible y es un truco político.”

Las detenciones desde que llegaron las tropas federales a Pórtland  se cuentan por cientos. Líderes demócratas en Oregón, así como representantes de la sociedad civil y de organizaciones no gubernamentales han dicho que la intervención federal ha empeorado la crisis, que dura ya más de dos meses. El secretario estatal de Justicia presentó una demanda al gobierno norteamericano alegando que alguna gente había sido sacada de las calles de manera ilegal.

Más allá de las críticas por el ejercicio de la fuerza fuera de la ley  y el carácter brutal de las acciones de los agentes federales, los disturbios en Pórtland se agravaron aún más con las tensiones políticas del país y han provocado una polémica pública acerca de los límites de los poderes federales y los  límites de su ingerencia en asuntos estatales. Los analistas en política norteamericana señalan que Trump envía agentes federales a ciudades gobernadas por demócratas como una estrategia electoral para presentarse como un candidato de ley y orden, y así ganar votos ante la oleada de críticas por el mal manejo gubernamental de la pandemia  del nuevo coronavirus que ha aplastado la economía del país.

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La Nación y el Mundo

Alertan sobre rebrotes de la pandemia en países europeos y asiáticos

Héctor Hernández Pardo

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Expertos del viejo continente hablan ya de una segunda ola del COVID-19. Supera la cifra de 20 millones los infectados en el mundo. Más de 750 mil los fallecidos reportados. Insiste director de la OMS en la necesidad de medidas fuertes de control.

En medio de la noticia esperanzadora de que ya Rusia dispone de una vacuna  y las declaraciones de un alto funcionario de Moscú de que existe la posibilidad de que se pueda coordinar para también producirla en Cuba-dada la capacidad de este país caribeño, la calificación científica de su fuerza de trabajo y su experiencia en producción de medicamentos -, otras no son tan positivas.

Declaraciones de Myke Ryan, director del programa de emergencias de la Organización Mundial de la Salud, alertó sobre posible de rebrote de la pandemia del COVID-19 en países de Europa occidental y otras regiones, si no se mantienen medidas de control sanitario y se adelanta antes de tiempo la reapertura.

El hemisferio occidental, con Estados y Brasil a la cabeza,  sigue siendo el epicentro de la crisis sanitaria, incrementándose por día los enfermos y fallecidos como consecuencia de la COVID,  pero Europa y Asia –que habían registrado una curva descendente-  reportan nuevos focos de contagio, mientras miles disfrutan en sitios de veraneo sin precaución.

El temor por un posible rebrote en el viejo continente,  por una segunda ola de la pandemia del Covid19, se ha expresado por importantes expertos en salud europeos en diferentes medios de prensa. Algunos incluso ya no lo dudan.

Por ejemplo, la viróloga española Margarita del Val ha dicho tajantemente que “estamos en una segunda ola…y espero que reaccionemos”.

En España, Francia y Alemania han venido reportando incrementos de contagios diarios en las últimas semanas. Italia también  ha registrado un aumento de enfermos. Sus autoridades y científicos han advertido a los ciudadanos que se no se puede bajar la guardia. Bélgica también ha elevado el número de infectados.

Países de Eurasia y Asia Central informan que los casos alli igualmente siguen aumentando. Así lo han reportado Turquía, Ucrania, Kazajistán, Uzbekistán, Armenia, Georgia y otros.

Las naciones de Asia, la región del mundo más poblada, igualmente registran un incremento de los enfermos. La India hace apenas unas horas notificó 64 mil casos en un día, Filipinas sigue siendo la nación con más infectados en el sudeste asiático; en Japón las autoridades se han movilizado para combatir un rebrote que se evidenció a fines del mes pasado, pero que el 7 de agosto último tuvo record en las cifra de enfermos en todo el país… La  República Popular China, luego de un serio trabajo de control que permitió prácticamente disminuir al mínimo los infectados, tuvo que enfrentar un foco importante en Xinjiang, y por suerte viene estabilizándose. La cifra de infectados por el nuevo coronavirus en el mundo supera los 20 millones de personas, en tanto los fallecidos a causa de esa enfermedad son más de 750 mil, lo que confirmó los pronósticos de la semana pasado del director general de la Organización Mundial de la Salud,  Tedros Adhanom Ghebreyesus.“Detrás de estas estadísticas hay una gran cantidad de dolor y sufrimiento. Cada vida perdida importa. Pero quiero ser claro, hay brotes verdes de esperanza y no importa dónde esté un país, una región, una ciudad o un pueblo, nunca es demasiado tarde para dar la vuelta al brote de COVID-19”, comentó en rueda de prensa el jefe de la OMS.

Insistió en medidas fuertes y precisas, como la obligatoriedad de la mascarilla, la higiene o los confinamientos selectivos, los que considera claves para prevenir cualquier ola o nuevo resurgimiento de la enfermedad y permitir que las sociedades se reabran de forma segura.

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La Nación y el Mundo

Trump plantea la posibilidad de aplazar las elecciones en los Estados Unidos

Héctor Hernández Pardo

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Para muchos se trata de una estrategia de comunicación para desviar la atención de la opinión pública. Un problema que enfrenta el mandatario es la contracción de la economía. Genera una gran polémica interna la declaración del Jefe de la Casa Blanca. Para materializar ese propósito se requeriría una Ley aprobada por las dos cámaras del Congreso.

Al mismo tiempo que se anunciaba un dato económico demoledor para Estados Unidos-la economía de ese país se contrajo un 32,9 % entre abril y junio, en comparación con los mismos meses del año anterior- el presidente Donald Trump enviaba un mensaje en su Twitter en que planteaba la posibilidad de retrasar las elecciones generales de noviembre próximo.

Muchos estiman que se trata de un mensaje para desviar la atención de la opinión pública, en lo cual el Jefe de la Casa Blanca ha demostrado excelente capacidad. Pero otros se preocupan seriamente. La declaración del mandatario ha desatado una gran polémica entre los políticos, profesionales de la prensa y el derecho, y en general entre muchos ciudadanos norteamericanos.

Lo cierto es que la posibilidad de la posposición de las elecciones expuesta por el presidente ha opacado la noticia económica que refleja, según la BBC,  la mayor caída desde que el gobierno empezó a recopilar datos en 1947 y tres veces peor que el anterior récord del 10% en 1958, lo que constituye un dato devastador para el inquilino de la Casa Blanca,  que ha basado parte de su aspiración a la reelección en la idea de que su mandato garantiza la buena marcha de la economía.

Todo se inició cuando en un mensaje en su cuenta de la red social, el mandatario alegó que “el voto por correo universal” hará que esos comicios sean los más “inexactos y fraudulentos de la historia” y esto sería “una gran vergüenza para EE.UU.” Luego, en su habitual conferencia de prensa para referirse a la situación de la pandemia del COVID-19, Tump insistió en la posibilidad de retrasar los comicios.

El presidente se opone al recurso del voto por correo manejado por diferentes estados debido a los riesgos por la extensión del nuevo coronavirus. Trump dice que ese método es susceptible a fraude y ha lanzado una campaña contra dicha opción, claramente destinada a retrasar las elecciones para ganar tiempo a su favor.

Medios conocedores de la historia y el sistema electoral y constitucional estadounidense señalan que una medida así no se ha producido ni en tiempos de guerra y, en última instancia, requeriría la autorización del Congreso.

Los legisladores del Partido Demócrata, obviamente, rechazaron con fuerza el planteamiento del mandatario, en tanto dentro del oficialista Partido Republicano ya se decantan contra la idea de Trump varias figuras importantes, aduciendo que no existen evidencias de ilegalidades en la votación por correo, incluso en los estados que tradicionalmente celebran sus elecciones exclusivamente por esa alternativa.

Observadores calificados han señalado que Trump  solamente lleva a cabo una táctica de desviación de la atención,  porque en la práctica le es imposible tomar una decisión de esa naturaleza que, para concretarla, requeriría una ley aprobada por mayoría en las dos cámaras del Congreso, y no hay que olvidar que los demócratas controlan la Cámara de Representantes.

A ello hay que añadir otras aristas constitucionales, como por ejemplo la duración del mandato de un presidente, que la carta magna establece 4 años.

Lo cierto es que no está lejos el 4 de noviembre, día de las elecciones y hay un riesgo real, que es el aumento de casos de contagios y muertes por la Pandemia del Covid-19 en Estados Unidos. Según encuestas más del 60 % de los norteamericanos han dicho que no se sentirían seguros y cómodos yendo a un lugar de votación durante la actual crisis sanitaria.

De manera que, de una forma u otra, la manera en que se llevarán a cabo las elecciones en territorio estadounidense –dada la existencia de una pandemia sin precedentes que afecta cada vez más a todos los sectores y ciudadanos- seguramente continuará siendo un tema de debate en la sociedad norteamericana. Es algo que deberá seguirse por los interesados en el asunto,pues –nadie lo dude- pudiera haber sorpresas.

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Madre América: Cuba

Las nacionalizaciones cubanas de agosto de 1960

Sergio Guerra Vilaboy

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En 1960 la política agresiva de Estados Unidos hacia la Revolución Cubana se intensificó, como reconoció en su libro Seis Crisis(1962)Richard M. Nixon. Según el entonces vicepresidente del gobierno de Dwight Eisenhower, a principios de ese año, “la CIA recibió instrucciones de facilitar armas, municiones y entrenamiento a los cubanos huidos del régimen de Castro, exiliados en los Estados Unidos y otros países de la América Latina. La operación se realizaba en secreto.”

Desde ese momento subieron de tono, con la abierta complicidad de la oligarquía, la burguesía y otros sectores cubanos adinerados, las actividades subversivas promovidas con la descarnada ayuda norteamericana. La creciente hostilidad de Estados Unidos y el fariseísmo de la administración Eisenhower, fue comentado en enero de 1960 por el periódico The Washington Post, a propósito de las expropiaciones de tierras por la reforma agraria cubana aprobada el año anterior: “La política de fuerza que se ha recomendado usen los Estados Unidos contra Cuba provocaría que su población y las demás de Latinoamérica se preguntaran por qué el Departamento de Estado muestra tantas preocupaciones por los derechos de propiedad, cuando se mantuvo casi completamente en silencio frente a la cuestión de los derechos humanos durante los años de la dictadura de Batista.

El 4 de marzo de 1960 explotó en el puerto de La Habana el vapor francés La Coubre, cargado con armas y municiones adquiridas por el Gobierno Revolucionario en Bélgica, con un saldo de 75 muertos y más de 200 heridos. Este despiadado sabotaje, casi coincidió con la orden de Estados Unidos (17 de marzo) para entrenar en la América Central un contingente de exiliados cubanos para invadir la Isla.

Ante la brutal acometida norteamericana, la Revolución Cubana comenzó a acercarse a la Unión Soviética (URSS), aprovechando la presencia en La Habana, en febrero de 1960, de su viceprimer ministro Anastas Mikoyan, para inaugurar la exposición de Logros de la Ciencia y Técnica de su país, ya presentada en México y Estados Unidos. Al término de la visita se firmó el primer convenio comercial entre los dos países, que permitiría a Cuba la venta de 5 millones de toneladas de azúcar hasta 1964 y la adquisición de petróleo. Poco después fueron restablecidas las relaciones diplomáticas con la URSS y a fines de junio de 1960 Raúl Castro viajó a Moscú, donde se reunió con el principal dirigente soviético Nikita Jruschov.

El inminente conflicto directo con Estados Unidos estalló a fines de ese mismo mes, motivado por la negativa de la Standard Oil de New Jersey (Esso), Texas Company (Texaco) y la Royal Dutch Shell, de procesar en sus refinerías el petróleo soviético comprado por Cuba. El desacato de los grandes consorcios, que seguían instrucciones de Washington, llevó al Gobierno Revolucionario a expropiarlas el 28 de junio de 1960, amparado en la ley sobre minerales combustibles de 1938, que las obligaba a refinar el hidrocarburo proporcionado por el Estado cubano. En represalia, el 6 de julio el presidente Eisenhower canceló las compras de azúcar a Cuba y poco después la URSS anunciaba su disposición de adquirir también esa cantidad.

La dura respuesta cubana llegó el 6 de agosto en un acto público en el stadium de El Cerro, encabezado por el Primer Ministro Fidel Castro, en presencia de centenares de asistentes al I Congreso Latinoamericano de Juventudes, entre ellos el derrocado gobernante de Guatemala Jacobo Arbenz. Se trataba de la nacionalización de todas las grandes empresas industriales y agrarias norteamericanas -fábricas, minas, compañías de teléfonos, electricidad, ferrocarriles y otras muchas entidades-, complementadas el 17 de septiembre con la confiscación de todos sus bancos. Según el decreto de expropiación, los Estados Unidos podrían decidir sobre la compensación, pues si seguían comprando azúcar cubano el excedente por encima de tres millones de toneladas sería destinado a pagar las indemnizaciones. El propio embajador estadounidense en La Habana, Philip Bonsal, propuso aceptar el ofrecimiento, pero dos meses después fue retirado y no volvió más a la Isla.

El Gobierno Revolucionario declaró entonces, hace ahora sesenta años, una semana de festejos populares y se organizaron entierros y funerales simbólicos de las compañías norteamericanas expropiadas. Según el relato de un testigo: “En la escalinata del Capitolio Nacional se expuso los sarcófagos de las empresas yanquis nacionalizadas. El 13 de agosto, los ataúdes simbólicos fueron lanzados al mar.” Ese mismo día Fidel Castro cumplía 34 años.

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