Conecta con nosotros

Crónicas de La Colonia Yucatán

Chapingo presente en el desarrollo de las industrias Madereras de Yucatán y Campeche

José Antonio Ruiz Silva

Publicado

en

Una figura clave para alcanzar el éxito en la explotación forestal a través de las industrias madereras, asentadas en Campeche y Yucatán durante la década de los años cuarenta, fue el ingeniero Emilio Zamudio Sánchez. A él correspondió encabezar los trabajos del aprovechamiento científico de las selvas de estos estados. Seguramente no fue un trabajo fácil, pues por un lado había egresado hacía poco tiempo como Ingeniero Forestal Especialista en Bosques de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, y por otro aún no existían suficientes técnicas para manejo de las selvas, siendo él uno de los pioneros a nivel nacional.

El ingeniero Zamudio Sánchez, nació en Salvatierra Guanajuato el 17 de julio de 1920, estudió la educación primaria en su pueblo natal y la secundaria en la  ciudad de México. Posteriormente estudió en el Instituto de Investigación y Enseñanzas Forestales y luego en Chapingo. Realizó estudios dasonómicos para la oficina de Bosques Nacionales y Particulares en Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Durando y Sinaloa. Durante un tiempo vivió como becario en los Estados Unidos donde cursó  estudios sobre  Conservación de Suelos. A su regreso a nuestro país, se le ofrecen la oportunidad de hacerse cargo de la responsabilidad del aprovechamiento forestal del predio Hacienda de San Enrique en el municipio de Tizimín, Yucatán y es cuando entra en contacto con las empresas madereras en del ingeniero Alfredo Medina Vidiella.

Su presencia en la Colonia Yucatán para participar  junto a  otros destacados miembros de este grupo pionero de técnicos en diversas ramas del conocimiento, tuvo gran relevancia, como lo demuestra el arduo trabajo realizado desde el año de  1944 cuando llega a la Colonia Yucatán, hasta el año de 1972 año en que decide dejar las compañías madereras y se traslada a la ciudad de México con su familia.

Una habilidad adicional con que contó fue hablar inglés, ya por sus conocimientos de esa lengua, los altos directivos de las empresas le encargaban algunas labores especiales, tal como lo refiere en su autobiografía no publicada:

En la época a que se refieren estos recuerdos, y sin seguir necesariamente un orden ni relación entre unas cosas y otras, tuve contacto con algunas personas que han sido importantes por su posición social, política o histórica.”

Me correspondió atender al Lic. Miguel Alemán Velasco, Presidente electo de la República, a quien tuve que mostrarle la manera de utilizar el estereoscopio para distinguir el relieve en fotografías aéreas; al General Abelardo L. Rodríguez, expresidente de la República, quien, a pesar de ser militar, al acompañarlo en una visita, insistía en que lo peor que le podía pasar a México era volver a tener un presidente militar; a Don Adolfo Ruiz Cortines, quien siendo Presidente de la República, visitó las instalaciones en la Colonia Yucatán , habiendo sido muy discreto en su trato con nosotros; al  Lic. Adolfo López Mateos, quien siendo Presidente, visitó las instalaciones y a quien me tocó servirle de guía y explicarle el funcionamiento de la fábrica de triplay;  a Alma Reed, periodista norteamericana quién años atrás fue el motivo de la composición Peregrina que Ricardo Palmerín hizo a instancias del entonces Gobernador Felipe Carrillo Puerto. Tuve la oportunidad de conocerla personalmente al presentármela el escultor Rómulo Rozo, quien la acompañaba en el viaje que hizo siguiendo el último recorrido de Carrillo Puerto por el oriente del estado rumbo a Cuba, a donde nunca llegó; a los investigadores  Dr. Pennington y José Sarukan Kermes, botánicos a quienes tuve la ocasión de atender cuando recorrían las selvas del sureste, el segundo de los cuales llegaría a ser Rector de la UNAM; a Ralph L. Roys, arqueólogo coautor de Maya Chontal Indians of Acalan Tixchel, libro sobre los mayas resultado de sus investigaciones hechas en diversos viajes y en uno de ellos en el oriente del estado tuve la oportunidad de tratarlo, de cuyo libro al concluir su escritura,  me envió un ejemplar que actualmente poseo.”

Todos ellos pernoctaron en la hermosa y acondicionada Casa Principal, construida exprofeso para la atención de visitantes distinguidos.

Se recuerda con especial cariño el paso Emilio Zamudio por las industrias madereras, en particular en la Colonia Yucatán donde siempre fue muy respetado y se le conocía como una persona amable y gentil. Falleció en la Ciudad de México el 12 de diciembre de 1990.

Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán A.C.

Crónicas de La Colonia Yucatán

Participación comunitaria en un pueblo maderero

José Antonio Ruiz Silva

Publicado

en

Durante la época de auge de las industrias madereras, de 1940 a 1970, en la Colonia Yucatán y en Zoh Laguna, Campeche, se expresó un fenómeno social derivado de la participación comunitaria impulsada con el fin de alcanzar diversos beneficios para todos.

La participación de los habitantes de estos pueblos madereros, fue estimulada a través de disposiciones de los dirigentes de las empresas, encabezadas por su Director General el ingeniero Alfredo Medina Vidiella. Una de ellas fue la creación de Comités Sociales y Deportivos que tenían la encomienda de efectuar actividades de carácter social y  deportivo entre los pobladores. Se recuerda con especial afecto el Comité que encabezó la señora Eleonora Drudy-esposa del ingeniero R. Drury, Director de Producción-como se colige de un informe publicado en la revista Frente a la Selva en 1950, donde se comunicó la apertura de un almacén de ropa, zapatos y novedades, el 5 de marzo de 1950.  El texto señala lo siguiente: 

“Almacén.- con gran regocijo para todos los habitantes de esta Colonia, abrió sus puertas un almacén de ropa, zapatos y novedades. Esta tienda da al público precios muchísimos más baratos de los que antes se pagaba a los vendedores ambulantes. Este almacén es dirigido por el Comité Social y Deportivo que encabeza la señora Eleonora Drury y tiene como encargado  al  señor Pedro Mena Rodríguez.”

 Del mismo modo, en las páginas de esa valiosa revista se señala que por iniciativa de ese Comité se había comenzado una intensa campaña de limpieza en las calles y parques de la Colonia en cuya cruzada destacó la participación de los alumnos de la escuela primaria. Asimismo ese organismo de fomento comunitario, formuló una convocatoria para premiar a los vecinos que tuvieran en sus jardines el mayor número de flores y a los que tuvieran mejores cuidados en sus sembrados. Hay  datos que señalan que el Comité Social y Deportivo, el día 25 de diciembre de 1949, distribuyó bonitos y atractivos juguetes entre todos los niños de La Colonia Yucatán y del Campamento La Sierra.

En cuanto a la promoción y práctica del deporte, el Comité organizó el Campeonato de Tercera Fuerza de Béisbol, en el que participaron los  equipos de Tizimín,  Sucopo, Kantunil, La Sierra y  Colonia. También se impulsó con éxito, el box, el basquetbol y el volibol.

En la promoción escolar, el Comité Social y Deportivo tomaba parte en las reuniones que cada mes celebraba la Sociedad de Padres de Familia y Amigos de la escuela, para otorgar premios a los alumnos de cada grado que mensualmente ganaban los concursos de aseo, limpieza, asistencia, puntualidad y aprovechamiento. En estas asambleas, la escuela presentaba un programa en el cual el público podía conocer el aprovechamiento de los alumnos, evento en el que además los estudiantes ejecutaban números de baile, canto y declamación.

Otra expresión de la participación social en la Colonia Yucatán se demostraba cuando ocurría el incendio de alguna vivienda, o cuando se acercaba al poblado la amenaza de incendios forestales. En esos momentos de zozobra, todos los habitantes se echaban a cuestas el trabajo comunitario mediante el apoyo solidario a las actividades que convocaban los directivos de las empresas. Hoy, ante la crisis sanitaria que se vive, es menester en todos los poblados de nuestro Yucatán, fomentar la participación social comunitaria para enfrentar los retos que se nos presentan.  La experiencia de los pueblos madereros muestra lo mucho que puede hacer la ciudadanía.

Asociación de Cronistas e Historiadores A.C

Nota: La imagen que acompaña al escrito corresponde a una de las verbenas que se organizaban con el fin de reunir fondos económicos para alguna actividad en beneficio de la población.

Continuar Leyendo

Crónicas de La Colonia Yucatán

Felipe Rodríguez Ramírez, presencia del Politécnico compañías madereras de Yucatán y Campeche

José Antonio Ruiz Silva

Publicado

en

En estas crónicas de la Colonia Yucatán, hemos hablado del ingeniero Alfredo Medina Vidiella como principal ideólogo y ejecutor de la magna obra que fue la instalación de fábricas dedicadas a la explotación y transformación industrial de la madera y  cómo logró, en muy corto tiempo, la fundación de los pueblos de la Sierra, Colonia Yucatán y Zoh Laguna.

Creemos que poco o nada se hubiera logrado, si Medina Vidiella no se hubiera rodeado de gente emprendedora y comprometida con un proyecto, sin saber  aún si lograría el éxito o fracasaría en el intento. Por ello buscó en el sector maderero y en escuelas especializadas de la ciudad de México a profesionistas con experiencia y  a jóvenes egresados con deseos de triunfar.  Y fue así como encontró entre otros,  a un personaje  que se convertiría con el tiempo en uno de sus mejores operadores de confianza.

Se trata del ingeniero Felipe Rodríguez Ramírez, nacido en Ciudad Juárez,  Chihuahua, el 25 de mayo de 1924, y que en 1939 se trasladó con sus papá a la Ciudad de México, donde ingresa a la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica  y Eléctrica, del Instituto Politécnico Nacional. Se graduó como  Ingeniero Mecánico en el año de 1944 y  se estrena en ese mismo año al entrar a trabajar a la fábrica  Chapas y Triplay S.A. ubicada en el estado de México. En esa próspera empresa lo contacta Alfredo Medina, y donde a  pesar de tener otras oportunidades con el convencimiento del ingeniero Medina decidió  trasladarse a las selvas tropicales del oriente de Yucatán, sin imaginar el papel determinante que lograría alcanzar en las empresas madereras. Con el apoyo de los ingenieros Medina Vidiella, Donald   Drury y  Emilio Zamudio entre otros,  Rodríguez Ramírez emprendió grandes acciones para levantar en la selva tres diferentes pueblos y desarrollar una gran compañía maderera.

Se sabe que el ingeniero  Rodríguez llegó al Campamento La Sierra  en   julio de 1945, como empleado de ” Maderera del Trópico” S.A. En 1951 fue nombrado  jefe de maquinaria  de las empresas, tanto de Zoh Laguna como de la Colonia Yucatán. En 1963 se traslada con su familia a la ciudad de México y a partir de entonces viajó regularmente a la Colonia Yucatán,  a Mérida y a Zoh Laguna.

En 1973, se hizo cargo del proceso de renegociación de las deudas  de Maderera del Trópico. El 14 de abril de 1975, es parte de los directivos de Maderera del Trópico que informa a los sindicatos madereros en la ciudad de Mérida del cierre de las empresas. En diciembre de 1981 en la Ciudad de México termina de escribir su biografía, misma que realizó como un homenaje al fundador de las empresas madereras, Alfredo Medina Vidiella. Al referirse a  este gran emprendedor yucateco señalaba:

“El ing. Medina hubiera merecido la reprobación de los consagrados a esas actividades, o a lo mejor a mayores loas de que he tratado de hacer resaltar. Pero lo que si puedo asegurar es que difícilmente encontraremos a alguien de esa época que lo haya conocido y tratado en aquellas sus obras, que lo repruebe. Antes al contrario, cada quien tiene que abonar algo a su favor, llámese barrendero, obrero y jefe de departamento o director de algunas de las empresas a las que él dio vida. Jamás hubo, eso si, de gobernante alguno, una palabra de felicitación, de reconocimiento por lo que ahí se hizo, no obstante que muchos visitaron el lugar y lo más que hacían era abrir la boca por el asombro. Por supuesto, existió un ejército de pedigüeños, procedentes desde las mas altas esferas hasta los de mas abajo, que fueron a pedir algo, a solicitar ayudas, a beneficiarse en alguna forma a costa de las empresas.”

El ingeniero Felipe Rodríguez fallece en la capital del país el 5 de enero de 1987, a la edad de 63 años.

Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán A.C.

Continuar Leyendo

Crónicas de La Colonia Yucatán

Donald R. Drury, personaje clave en la producción de triplay en las industrias madereras de Colonia Yucatán.

José Antonio Ruiz Silva

Publicado

en

El ingeniero Donald R. Drury, fue un norteamericano nacido en Oregón en la década de los años veinte, y consagró sus estudios a la  carrera de ingeniería forestal en la Universidad de Washington. Al egresar de la Universidad  prestó sus servicios durante un tiempo en la empresa  U.S. Plywood, y posteriormente  fue contratado para trabajar en una  fábrica de chapa establecida en la ciudad de Tlalnepantla, en el estado de México, lo que marca el inicio de su vida en nuestro país. 

En esa empresa mexiquense es donde conoce al ingeniero Alfredo Medina Vidiella, que procede a contratarlo para instalar en la lejana Colonia Yucatán una nueva fábrica de triplay, un sueño empresarial que pronto se convertiría en realidad.

Para ello el ingeniero Drury tuvo que trasladarse y establecerse  con su esposa Eleonore a ese apartado lugar frente a la selva, para iniciar, junto con otros ingenieros norteamericanos y mexicanos, y un enorme equipo de trabajadores, el gran proyecto de la industrialización de la madera en el estado de Yucatán.

Nos cuenta el ingeniero Felipe Rodríguez, cercano colaborador de Drury en sus memorias no publicadas, lo siguiente: 

“Al tiempo que Rice, de común acuerdo con Drury y con Medina, hacían  cambios importantes en las instalaciones, Drury hacía lo propio  en el modo de producir el triplay, y en el aserradero, en la producción de tablas, únicos productos que entonces salían de esa fábrica. Cambios muy importantes y fundamentales deben haber sido, pues muy pronto se notó la diferencia, dicen, entre lo que salía antes de Drury y lo que salía después. Aunque acostumbrado a trabajar con mucha maquinaria, todo mecanizado y automatizado, con gente conocedora; aquí se adaptó a lo que se tenía, que no era poco y convenció a Medina de la necesidad de adquirir alguna maquinaria, no solo para aumentar los volúmenes de producción, sino para mejorar la calidad del producto. 

“Enseñó pues a trabajar a gente que jamás había visto no sólo las máquinas y (sino) mucho menos el triplay. Gran parte del personal hablaba sólo la lengua maya y creo que el resto era bilingües. Durante los primeros tiempos, sin que nunca se suspendieran las cosas nuevas, se agrandó la fábrica para alojar nuevas máquinas. Un serrote, ensambladoras, lijadora, sierras para dimensionar, tableros, en fin, muchos equipos que a veces sustituyeron vejestorios y a veces eran innovaciones. “

“Drury, no sólo organizó la fábrica para producir más y mejor, muy modestamente al principio, hicieron mejoras en su casa que fueron imitadas por los demás y que, aunque no eran cosa del otro mundo, en ese lugar no se acostumbraban. Por principio de cuentas mandaron cubrir puertas y ventanas con tela de alambre (miriñaques), para evitar la entrada de toda clase de bichos a la casa, mandaron construir o instalar cielos rasos en los cuartos al nivel de la parte superior de las paredes, bajo el techo de palma; el corredor de su casa lo forraron también con tela de alambre y con triplay al interior todas las paredes  de la casa, con lo cual resultaba más confortable y de mejor aspecto. Ni que decir que instalaron tuberías para el agua y un calentador para poder disfrutar de los baños con agua caliente.”

“El Ing. Drury, era un hombre  culto, y su inglés muy refinado, calmado, de nervios de acero, de pensar sereno, abstemio, sin vicios; junto con Merwing Rice tenían muy grandes deseos de comunicar a cuantos estaban a su lado sus consejos, enseñanzas y trucos que habían acumulado desde que empezaron a desempeñarse en sus respectivas carreras. “

El ingeniero Donald R .Drury lamentablemente falleció en un accidente de aviación en Filipinas, hacia el año de 1972, donde desarrollaba  su carrera en  ingeniería forestal. Creemos que, por sus importantes aportaciones realizadas en muchos aspectos, sobre todo el industrial, el ingeniero Drury ocupa un lugar destacado en la historia de la industria maderera de La Sierra, la Colonia Yucatán y Zoh Laguna. 

.

Asociación de Cronistas e Historiadores de Yucatán A.C. 

Continuar Leyendo

RECOMENDAMOS