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La Nación y el Mundo

A 30 años de la Operación Tributo, Cuba y Angola

Sandra Guerra Maseda

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El pasado 7 de diciembre se conmemoró en Cuba el fin de la Operación Tributo. En 1989, mediante un acto solemne simultáneo en todas las provincias del país, se dio sepultura a más de dos mil combatientes cubanos caídos en misiones internacionalistas militares y civiles en países del tercer mundo. El día fue escogido porque en esa fecha del año 1896, murió en combate el héroe de la gesta por la independencia cubana Antonio Maceo.

El mayor número de esos revolucionarios cubanos había perdido la vida en los más de 13 años de apoyo solidario en tierras angolanas. En el acto, celebrado en el Mausoleo del Cacahual, provincia de La Habana, el líder de la revolución cubana Fidel Castro expresó: “Estos hombres y mujeres a los que hoy damos honrosa sepultura en la cálida tierra que los vio nacer, murieron por los más sagrados valores… Ellos murieron luchando contra el colonialismo y el neocolonialismo…el racismo y el apartheid”…”

El origen de la presencia militar cubana a finales de 1975 en Angola, responde a la amenaza que para la independencia de ese país, alcanzada tras más de una década de lucha contra el colonialismo portugués, representaba la agresión externa emprendida por Sudáfrica y otras potencias aliadas en el contexto de la guerra fría. Era un plan de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) supervisado personalmente por Henry Kissinger y la nominada Operación SAVANNAH del gobierno del Apartheid en Sudáfrica.

Entonces, el líder del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), Agostinho Neto, decidió solicitar a Cuba ayuda para enfrentar  la invasión militar extranjera. De esta manera miles de cubanos, militares y civiles, prestaron colaboración en el nuevo Estado africano. No era un hecho inédito, antes de Angola, en los años sesenta, Cuba brindó apoyo militar en Argelia, Mozambique y Guinea-Bissau, entre otros países del continente, y además, el mítico comandante Ernesto Che Guevara participó en la lucha guerrillera en el Congo. La revolución cubana seguía los principios de su política internacionalista y de respaldo a la causa de los movimientos de liberación de África, además de refrendar una deuda histórica con el África negra, una de las raíces de la nacionalidad cubana.

En Angola, las fuerzas angolanas y cubanas aliadas obligaron a Sudáfrica en marzo de 1976 a replegarse a sus fronteras. No obstante, la amenaza externa no cesó, las agresiones de la Sudáfrica del apartheid para tratar de desestabilizar el gobierno angolano del MPLA, frenar la lucha de los combatientes de la Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO) y perpetuar su presencia en Namibia se sucedieron sin interrupción. En septiembre de 1987, las tropas sudafricanas logran ocupar nuevamente parte del sur de Angola y asediar a la mejor agrupación de tropas de las Fuerzas Armadas para la Liberación de Angola (FAPLA) en la región de Cuito Cuanavale, muy cerca de la línea defensiva cubana en el sur de ese país. Era inminente el peligro para la integridad territorial de Angola y para la seguridad de las tropas cubanas.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, exigió que las Fuerzas de Defensa de Sudáfrica (SADF) se retiraran incondicionalmente de Angola, pero la administración Ronald Reagan se aseguró de que esta no trascendiera. Ante estos nuevos eventos, se realizó un plan conjunto entre los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR), Fidel Castro y de las FAPLA, José Eduardo dos Santos. La intención manifiesta no era sólo defender Cuito, sino sacar a las SADF de Angola. Se reforzó la ayuda militar de Cuba con el arribo de aviones cubanos y 1 500 combatientes.

La combinación de la estrategia militar adecuada, y los devastadores ataques aéreos se tradujeron en una derrota aplastante de las unidades militares de Sudáfrica. Después de los intentos fracasados de Sudáfrica por apoderarse de un Cuito Cuanavale bloqueado, Estados Unidos se vio obligado a aceptar la participación de Cuba en los acuerdos de paz. Entre el 28 y 29 de enero de 1988 se celebró la primera ronda tripartita entre Angola, Cuba y Estados Unidos. A partir del primero de abril de 1989 se inició el proceso de aplicación de la Resolución 435 para la independencia de Namibia y la retirada de los primeros tres mil combatientes cubanos.

Tras diez años de agresiones y desacato del régimen de Sudáfrica, cesó su ocupación ilegal de Namibia, y ésta se convirtió en un Estado Independiente. El descalabro militar sudafricano puso en solfa su hegemonismo en la región y repercutió al interior de la propia sociedad de Sudáfrica, lo que precipitó sin dudas el fin del apartheid, así como la liberación de Nelson Mandela y su ascenso al primer gobierno democrático y multirracial en la historia de África del Sur. En lo referido a Angola cesaron las violaciones a su soberanía e integridad territorial por parte del ejército sudafricano. El 25 de mayo de 1991, con 36 días de antelación a la fecha fijada en los Acuerdos de Nueva York, llegaron a La Habana los últimos cientos de soldados que quedaban en Angola. Hasta ese año y desde 1975 fueron 2077 los cubanos que murieron luchando por la descolonización en el cono sur africano.

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Madre América

ELOY ALFARO Y JOSÉ MARTÍ

Germán Rodas Chaves

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Los dos hermanos mayores del continente –Martí y Alfaro- atravesaron los umbrales de la historia por caminos distintos, en unas ocasiones, y paralelos, en otras circunstancias. En mayo 1895, Martí fue victimado en Cuba en su primera jornada de combate cuando al calor de sus ideas libertarias había tomado las armas para liberar de España a su amada Cuba. En junio de ese mismo año, fue desmontada la oligarquía clerical y reaccionaría que había gobernado al Ecuador y llegó al poder Eloy Alfaro.

La asimetría de los momentos históricos de Martí y Alfaro ocurridas en 1895, se repitió en la historia a propósito de su tránsito vital: pues mientras el 28 de enero de 1853 Martí vino al mundo, en una fecha igual, en 1912, Alfaro fue asesinado.

José Martí Pérez, nacido en la calle de Paula en la Habana, inició su vida que habría de entregarla no solo a la causa de la independencia cubana, sino a la reflexión profunda y constante para la construcción de una América unida.  Su vocación libertaria pronto le llevó, gracias a las enseñanzas de su maestro José María Mendive, por el sendero de los hombres libres a propósito de su inquebrantable tarea independentista que le costó una temprana e injusta prisión en la Isla mayor de las Antillas, así como la expulsión de su Patria, irónicamente hacia España, en donde se formó intelectualmente y en cuyo espacio geográfico luchó, particularmente en el año de 1872, junto a las fuerzas Republicanas en contra del estado Monárquico.

A partir de todas estas circunstancias no dejó de labrar el camino de la purificación de su talento y de la construcción de un pensamiento cuyo vigor tienen plena vigencia cuando se trata de conocer las características sociales y culturales de nuestra región y cuando es indispensable fortalecer la lucha por las ideas.

De su lado, Eloy Alfaro, el manabita nacido en Montecristi, en junio, en 1842, fue el artífice de un proceso transformador en el Ecuador que favoreció la construcción de un nuevo modelo de estado, en cuyo contexto el laicismo, la libertad y la unidad de la Patria fueron una constante que solo pudo volverse realidad cuando fraguó el cambio radical en el país y contribuyó, en muchos países del continente, a sembrar las semillas del pensamiento liberal, aquella utopía que ya fue capaz de dar cuenta de los marginados en contra de un sistema conservador y clerical anquilosado.

Su lucha –la de Alfaro- contra García Moreno, en 1864, le llevó al exilio en Panamá y le abrió el camino de sus relaciones internacionales con los más importantes líderes liberales de la región, con quienes, luego de sus derrotas en el Ecuador ocurridas en los años ochenta del siglo XlX, profundizó su amistad, toda vez que a finales de aquellos años inició una gira por Sudamérica que le permitió acercarse a la realidad de esta parte del continente y configurar un pensamiento profundamente latinoamericano y unionista de honda significación y que, por ejemplo, en Centro América, ejerció, una notable influencia en varios gobiernos.

En este orden de cosas debe resaltarse las luchas compartidas entre Martí y Alfaro, respecto de su lucha antiimperialista. En efecto la voz de alerta lanzada por el Maestro cubano a finales de 1888 frente a los peligros que entrañaba que en 1889 se realizara la reunión en la capital estadounidense de la Conferencia Internacional Americana, tuvo, posteriormente, su correlato cuando Alfaro impulsó, en 1896, que en la ciudad de México se reunieran varios gobiernos de la región para tratar sobre los problemas de la dependencia cubana respecto de España y sobre los problemas de las relaciones comerciales de los países del “Nuevo Mundo”.

Si bien el encuentro al que aludo no tuvo el eco que era menester y no fue posible realizarlo (a pesar de la concurrencia de los plenipotenciarios de Ecuador, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, Honduras y México) dejó al descubierto la preocupación de Alfaro frente a la necesidad de buscar los mecanismos de la unidad como fórmula para enfrentar la política de exclusión que ya vivían nuestros pueblos y el profundo ánimo integrador que le asistía como mecanismo para propiciar un nuevo momento histórico para nuestras Patrias.

Si Martí, en 1891, luego de conocer y aprehender de la América india y mestiza su realidad, fue capaz de concluir su formidable trabajo llamado “Nuestra América”, que la publicó en New York, y mediante el cual exhortaba a la unidad de los pueblos de la región; Alfaro, por aquellos mismos años, convocado por tal lectura (que le confesara a Antonio Maceo que le estremeció hasta el fondo de su conciencia) inició una especie de peregrinación por el continente para consolidar las ideas para construir esa América de la que hablaba Martí.

Este contexto referido, da cuenta del paralelismo entre estas dos figuras cimeras de nuestra Patria Americana que, además, fue macerada por Alfaro a partir de su internacionalismo, ese que le llevó que junto a José Santos Zelaya de Nicaragua, a Juan de Dios Uribe de Colombia y a Joaquín Crespo de Venezuela organizara lo que se conoce como el “Pacto de Amapola, que no fue sino la voluntad de ayudarse mutuamente para construir sus sueños, para favorecer la estructuración de sociedades distintas a las que vivía la región por aquel entonces.

Y cuando José Martí, en su momento heroico máximo, luego de la agotadora jornada de muchos años por liberar a Cuba y a Puerto Rico, lo cual le llevó incluso a fundar el Partido Revolucionario Cubano en 1892, asumió la determinación de empuñar las armas, no como un acto desesperado, sino como una determinación complementaria a sus ideas; Alfaro comprendió que la lucha del apóstol cubano debía ser continuada con su acción una vez que él, el General Alfaro, ejercía la Presidencia del Ecuador.

En efecto, Eloy Alfaro, luego de la muerte de Martí, en el propio año de 1895, en diciembre, dirigió una carta a la Regente Española María Cristina, misiva en la cual en su nombre y en el del pueblo ecuatoriano le exigió a la Corona española la necesidad de encontrar los mecanismos indispensables para que la Isla Mayor de las Antillas dejase de ser su colonia y pudiese edificar su futuro en el entorno de la soberanía y la autodeterminación, aquellas convicciones profesadas por Martí y Alfaro en cada una de sus jornadas que les correspondió como propulsores de las semillas del cambio en “Nuestra América”.

Aquella carta a la Regenta Española fue motivo de una nota de agradecimiento de Maceo en la cual resaltó la consecuencia revolucionaria de Alfaro y el compromiso cumplido con los mambises, a quienes les había ofrecido su intervención en este asunto.

El 28 de enero, pues, nos recuerda el nacimiento de Martí y el asesinato de Alfaro y su señalamiento nos deja la enseñanza de dos vidas ejemplares; de luchas inquebrantables de estos patriotas; de entregas desinteresadas y sin claudicaciones y cuya conducta al calor de los principios y de las determinantes doctrinarias, sigue siendo fuente inagotable de compromisos en quienes, desde todos los rincones, debemos aprender y aprehender de sus ejemplos, al propio tiempo que el recordatorio de sus vidas vuelve a ponernos de frente con una convocatoria permanente  alrededor de la máxima martiana que señala  que “el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

En ocasión de conmemorase los 167 años del natalicio de José Martí, el día de hoy 28 de enero de 2020, el distinguido intelectual ecuatoriano Germán Rodas Chaves, preparó estas líneas para Informe Fracto destacando la cercanía del Apóstol cubano con el indispensable de nuestra América Eloy Alfaro.  

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La Nación y el Mundo

CNDH desaparece oficina especial para el caso Ayotzinapa

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Deciden turnar el caso a la Dirección General de la Primera Visitaduría y piden brindar todas las condiciones materiales, asesoría jurídica y atención para tener acceso a la verdad y a la impartición de justicia.

La presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), María del Rosario Piedra Ibarra, ordenó la desaparición de la Oficina Especial para el ‘Caso Iguala’, la cual seguía el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa.

En un comunicado de prensa, la CNDH adelantó que ahora, la Dirección General de la Primera Visitaduría, se encargará de dar seguimiento a los hechos y encabezar los trabajos de acompañamiento. Para ello, indicó que José Martínez Cruz, Director General de la Primera Visitaduría, tendrá la responsabilidad de estar con los padres y familias de los normalistas desaparecidos en esta nueva etapa.

“Desde el inicio de su gestión, la ombudsperson nacional, anunció que la recomendación 15VG/2018, que realizó la administración anterior de este organismo, sería analizada junto con los familiares de los 43 normalistas desaparecidos con la finalidad de valorar el alcance de la misma y principalmente encontrar la forma de avanzar hacia una conclusión de las investigaciones”, indicó el organismo”.

La titular de la CNDH, pidió a la Coordinación General de Seguimiento de Recomendaciones y de Asuntos Jurídicos completar el seguimiento de la Recomendación.

Cabe recordar que la Oficina Especial para el ‘Caso Iguala’, fue creada el 18 de diciembre de 2014 como parte de las investigaciones que se siguieron en torno a los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014 cuando 80 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa que viajaban en dos autobuses en el norte de Guerrero camino a Ciudad de México, fueron interceptados y uno de los vehículos, con 43 de los normalistas, desapareció tras un enfrentamiento contra policías municipales y miembros de la delincuencia organizada.

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Madre América: Puerto Rico

Puerto Rico, el Estado contra el pueblo y la crisis que no termina

Edwin Sierra González

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Cualquiera podría decir que la naturaleza se ha ensañado con Puerto Rico y que los más de tres lustros de crisis económica que han elevado los niveles de pobreza, ha reducido las oportunidades de empleo y la capacidad de cubrir la canasta básica de alimentos de los puertorriqueños y puertorriqueñas no ha sido suficiente. Que el exilio que sufren miles y miles de compatriotas es sólo una consecuencia. Pero no, sin duda, la crisis le ha permitido a los ciudadanos, ver en detalle la mediocre clase política colonial que gobierna la el archipiélago. Junto a esa crisis, gestada por el despilfarro de los recursos económicos que han perpetrado los partidos Nuevo Progresista y Popular Democrático, la naturaleza se ha manifestado de manera feroz, lo que ha permitido mostrar nuestra grandeza de país como pueblo, pero a la vez, la miseria de espíritu de muchos de nuestros políticos. Sí, políticos, porque líderes es un término que les queda grande.

El paso del huracán María en 2017, cuya secuela dejó sobre 4,600 muertos en Puerto Rico, puso al descubierto la pobreza y los niveles de desigualdad que vienen consumiendo al país desde 2004. Pobreza cimentada en un paupérrimo salario mínimo de $7.25 USD, que aunque para algunos en el exterior podría parecer mucho, no lo es en un país donde un litro de leche cuesta $2.00 y una barra de pan de 450 gramos $2.50. La crisis de María dio paso a la crisis que sacó a la luz el famoso “chat” que sumió a Puerto Rico en protestas durante unas dos semanas, en las que el país se paralizó y el Gobernador Colonial renunció, ocurriendo esto por primera vez en la historia contemporánea. La crisis, agudizada por las burlas a los muertos a causa de María, los comentarios homofóbicos, machistas y misóginos, así como la admisión de manipulación mediática y amenazas contra la vida de figuras del país, se arraigó mas con el encuentro de suministros y víveres que fueron escondidos y guardados por el Estado y no fueron entregados a los damnificados, según algunos, en beneficio de las compañías multinacionales para que sus ventas no se vieran afectadas. Así, el Estado privó a cientos de miles de puertorriqueños de agua  potable, comida y otros elementos esenciales en momentos en que el país carecía de agua, electricidad y la comida estaba siendo racionada en los mercados a causa de la crisis. El Estado fue responsable de la muerte de miles de ciudadanos a quienes pretendió minimizar e ignorar contando solo 16 fallecidos en sus cifras oficiales.

El dolor y la rabia no terminan ahí. La naturaleza nos ha sorprendido nuevamente, sin habernos recuperado de las ruinas y las muertes de María. Desde el pasado 28 de diciembre de 2019, el país ha estado sumido en un enjambre de temblores que fueron en aumento y, hasta ahora, ha parecido alcanzar su cénit en el destructivo terremoto del 7 de enero de 2020, de 6.6. grados en la escala Richter, cuyo epicentro estuvo en el sur de la isla y devastó cientos de residencias y edificios históricos, entre ellos la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Guayanilla, la cual se edificó en 1841 y yace en ruinas en el corazón de la ciudad.

La herida de la tragedia se abría nuevamente en el corazón del pueblo que se ha desbordado en ayuda en viajes constantes desde el norte del país para llevar ayuda a los damnificados del sur. Un pueblo, que aprendiendo de las lecciones del pasado, ha desconfiado de sus instituciones y han entregado la ayuda ellos mismos, de puertorriqueño a puertorriqueño, sin intermediario, porque no se confía en el gobierno que dejó morir a miles de ciudadanos en el 2017 escondiendo suministros. Un gobierno que se lucra del dolor y la desgracia del pueblo para enaltecer sus campañas en año electoral, a meses de las elecciones coloniales.

Y así, en medio de la autogestión, el golpe de la traición azota de nuevo. Después de poco más de una semana del terremoto que destruyó hogares y dejó en refugios a miles de ciudadanos, un almacén con suministros desde el huracán María fue encontrado por ciudadanos en la ciudad de Ponce, esto en medio de los pedidos de ayuda del gobierno. O sea, el gobierno pidiendo la ayuda ciudadana, cuando almacenes repletos de ayuda humanitaria, nuevamente, le está siendo negado a los ciudadanos, al punto de que se encontraron miles y miles de cajas de agua embotellada expiradas desde 2019. El almacén contiene carpas, catres, comida enlatada, comida para infantes, tanques de gas para estufas y otros víveres de primera necesidad, en momentos en que los refugios han sufrido hasta inundaciones.

Los hallazgos han levantado una nueva ola de protestas similar a las del verano de 2019, que pide la renuncia de la gobernadora, Wanda Vázquez, quien por mandato constitucional, debió asumir tras la renuncia de Ricardo Roselló. Sobre todo, porque a pesar de negarlo, ha salido a la luz pública documentos que certifican que la misma tenía conocimiento de los almacenes y no los puso a disposición del pueblo. Su admisión pública ha enardecido a un país sumido en el desastre, la pobreza y la corrupción. Un país que nuevamente es estrangulado por la clase política y asesinado por el Estado. Las protestas, que intentan ser desacreditadas por el gobierno, se enfrentan a la censura que se intenta imponerles, tildándoles de ilegales, pues el gobierno exige que acaben a las 11:00 de la noche, lo que es inconstitucional, violentando el derecho a la libre expresión y las protestas. El nuevo capítulo apenas comienza y muestra la verdadera cara de aquellos que se presentan a las elecciones de noviembre 2020 y aspiran a dirigir la colonia. Esto no se detiene.

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